

Tradicionalmente ha habido silencio en la
lingüística con respecto al párrafo a pesar de la importancia para abordarla
lecto-escritura en la universidad. Para el
escritor, el periodista, de ordinario, distribuyen el tema en unidades menores
de pensamientos que se manifiestan en los párrafos. Marginalmente, se ha
hablado de esto pero no ha sido objeto de un estudio sistemático.
La gramática tradicional, estructural y generativa ha
considerado la oración como la unidad de análisis. Sin embargo, ahora ha
surgido la lingüística textual que toma el texto como unidad, sin pasar por el
párrafo como unidad intermedia.
Este vacío se debe superar. Es una omisión que dificulta el
análisis y la percepción del texto como totalidad, cuyo contenido se reparte en
unidades intermedias superiores a la oración e inferiores al texto. Esta nueva
visión se enmarca dentro de la concepción antropológica que postula que la
mente humana se desenvuelve con base en una “estructura de estructuras”.
Van Dijk Ofrece una alternativa para salir de este problema
que tiene estancada la práctica pedagógica como a través de la macroestructura
y sus diversos niveles relacionándola con la distribución de las ideas en la
superestructura:
Existen distintos niveles de la macroestructura en un texto
por lo que cada nivel superior (más global de proposiciones puede representar
una macroestructura frente a un nivel inferior. Como resultado obtenemos una estructura
jerárquica posible de macroestructuras en diferentes niveles (Van Dijk, 1978,
50),
La macroestructura será la información más importante que
los habitantes recordarán de un texto. Esta se da de arriba a bajo, por orden
de importancia de las ideas, y así será recordada por el receptor cuando viene la recuperación
de información en el resumen o lección. Primero se recordará lo esencial y
después las ideas principales de los párrafos.
Un párrafo es el medio a través del cual su autor pretende
transmitir, en forma amplia, su pensamiento al lector: Tiene una estructura,
una organización y un propósito. Se escribe alrededor de una idea y de acuerdo
con normas específicas de redacción.
Desde el punto de vista interno se puede definir el párrafo
como un conjunto de frases relacionadas que desarrollan un único tema. Como una
unidad intermedia, superior a la oración e inferior al apartado o al texto, con
valor gráfico y significativo. De con su aspecto externo un párrafo es cada bloque de información en que se
divide un texto, empieza con mayúscula, a la izquierda, termina con punto y
aparte y se separa con un espacio doble.
Un párrafo tiene unidad significativa porque trata exclusivamente
un tema, subtema o algún aspecto particular en relación con el resto del texto.
El párrafo llega a asumir funciones específicas dentro del texto tales como:
introducir, concluir, recapitular, ejemplificar o resumir
La primera frase, es el elemento más importante de un
párrafo, ya que, es lo primero que se lee y, por lo tanto, debe introducir el
tema ola idea central. Asimismo, la última frase puede cerrar a unidad con
algún comentario global o una recapitulación que recupere algún dato relevante.
En medio suele haber varias frases que desarrollan el tema y
que a veces pueden estructurar, mediante marcadores textuales o conectores
lógicos (resaltados en negrilla). Sin embargo, es inusual que (os párrafos
contengan todos estos elementos a la vez y de manera tan evidente, como en este
caso porque se trata de un ejemplo premeditado. Lo normal es que tengan uno que
otro según las necesidades expresivas del autor.
La dimensión de un párrafo varía según el tipo de texto, el
tamaño del soporte (papel, línea, Letra) o época histórica. Los manuales de
estilo periodístico recomiendan brevedad y ponen varios topes. Por este motivo,
con respecto a este tema no hay unidad de criterios ni directrices absolutas.
Se recomienda, entonces, tener presente que el párrafo sirve
para organizar el contenido del texto y para mostrarlo formalmente. Así es que
no debe ser demasiado extenso, porque puede resultar pesada su comprensión, ni
demasiado cortó que llegue a parecer más bien un listado de ideas. En últimas
lo más importante es que ofrezca buena imagen, invite a la lectura y pueda ser
comprendido por el lector.
El tipo de párrafo se establece de acuerdo con criterios
como: La posición de la idea principal o la función que cumplen los párrafos
dentro del escrito. Siguiendo el primer criterio de clasificación existen
párrafos inductivos, es decir, con su idea central al comienzo; deductivos cuya
idea más importante se encuentra hacia el final; y párrafos inductivo-deductivos
con su idea principal en medio.
De acuerdo con el criterio de la función que cumple en el
texto podemos encontrar párrafos: A. de introducción. B. de transición y C. de
finalización.
El propósito de los
párrafos de introducción es hacer una presentación del tema. En ellos se
contempla el planteamiento del tema, importancia, los aspectos tratados y el
método empleado para su desarrollo. También los párrafos de introducción se
explicitan el público al cual va dirigido el escrito, el objetivo del mismo y
la forma que se presenta la información.
Son cortos carentes
de idea principal; éstos contribuyen a darle cohesión al texto, pues, sirven de
puente o eslabón entre dos párrafos de desarrollo.
C. Los Párrafos
De Finalización.
Pueden ser uno o más que aparecen al final del texto. Su
objetivo principal es indicar que el tema desarrollado va a negar a su final.
En ellos se debe evitar incluir afirmaciones que no han sido justificadas o
desarrolladas en el cuerpo del escrito.